Enferma
Como todo enfermo, recaigo. Vuelvo a decirle a mi mente y a enseñarle a mi cuerpo un camino que me lleva al desgaste, a la enfermedad, y aunque yo no lo quiera, y ni si quiera sea consciente, a la muerte.
El peso
El peso que ayer cargué sobre mis hombros, hoy todavía me golpea, hacia abajo, como si unas manos fuertes me empujasen, hacia abajo, como si tratase de salir pero el mar sobre mis hombros presionase con fuerza, hacia abajo, y su peso me encogiese