Una ola puede parecer inmensa si la miramos de frente, si estamos justo debajo. ¿Qué somos nosotros comparados con ese estallido bestia de la naturaleza? Y más aún, en ese mar inmenso…
Nada…
Nada, según como se mire.
Con más herramientas o con menos,
los problemas nos atraviesan.
Son parte del juego.
A lo mejor verla desde tan cerca como para que sea paralizante, es resultado de no haberse atrevido antes a mirar qué grande se iba haciendo… Saber que estaba ahí, detrás de ti, creciendo, pero remar en sentido contrario, pensando que así tal vez pasaría y un golpe de suerte te salvaría.
Pero no pasa, y no podemos lograr que desaparezca.
No es así como funciona.
Lejos de alentar un ‘tú puedes con todo’ con peligroso optimismo, la Resiliencia es la capacidad de sentarnos a observar las situaciones complejas que nos atraviesan, para entender y cuestionar quiénes somos, qué nos sucede y cómo actuamos ante ello.
Es la virtud de salir fortalecido tras las adversidades.
